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Durante los picos de ventas de temporada alta se forman acumulaciones de paquetes en empaquetado y el personal trabaja con un alto nivel de estrés.
Se empieza a registrar el tiempo consumido en la separación y en el embalaje de manera independiente mediante marcas rápidas.
En promedio durante el primer mes, el equipo reorganiza los puestos de empaquetado y logra agilizar la salida de los pedidos con mayor tranquilidad.
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El almacén detecta variaciones notables en los tiempos de preparación de pedidos similares pero no consigue identificar la causa.
Los preparadores marcan el inicio y fin del picking desde su estación de trabajo con un par de clics simples.
Se observa habitualmente que la ubicación de ciertos productos genera recorridos innecesarios y se reordena el inventario más demandado.
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Una tienda en línea busca ampliar su catálogo de productos pero teme saturar la capacidad actual de preparación del almacén.
Se miden los tiempos dedicados a la verificación de inventario entrante y etiquetado con la herramienta de seguimiento.
Se simplifica el procedimiento de recepción y la plantilla asume el incremento de volumen manteniendo su jornada habitual sin sobreesfuerzos.